sábado 5 de junio de 2010

Citando humanos


No, esos hombres están hechos de otro modo. Un auténtico conquistador, uno de esos hombres a los que todo se les permite, cañonea Toulon, organiza matanzas en París, abandona a su ejército en Egipto, pierde medio millón de hombres en la campaña de Rusia, se salva en Vilna por verdadera casualidad, por una equivocación, y, sin embargo, después de su muerte se le levantan estatuas. Esto prueba que, en efecto, todo se les permite. Pero esos hombres están hechos de bronce, no de carne.

Crimen y castigo, de Fiodor Dostoyevski.

0 respuestillas:

Publicar un comentario en la entrada